DENOMINACIÓN DE ORIGEN CALIFICADA RIOJA

La primera referencia documental relacionada con la protección de la calidad y garantía de los vinos de RIOJA data de 1650.

Aunque ya en 1102 el Rey Sancho de Navarra, desde la capital de Nájera, reconocía jurídicamente nuestros prestigiosos vinos.

En 1787 se creó la Real Sociedad Económica de Cosecheros de Rioja.  Posteriormente, en 1902, se promulgó una Real Orden que definía el “origen” para su aplicación a los vinos de RIOJA. En 1926 se decretó la creación del Consejo Regulador, cuya misión era delimitar la zona del RIOJA, controlar la expedición de la “garantía prevista” y recomendar las necesidades legales que se tomarían contra los usurpadores y falsificadores del nombre ‘Rioja’. En 1953 el Consejo Regulador comenzó a sentar las bases de una actuación moderna y eficaz, quedando totalmente constituido.

Así el C.R. año tras año, controla, vigila y dirige los destinos del vino de RIOJA desde la plantación de la vid, su cultivo, recolección y producción del vino. Para conseguir la mejor calidad, comerciar y divulgar por el mundo entero una de las mejores calidades que existen, y todo gracias a esta Denominación de Origen Calificada Rioja, guiada por el Consejo Regulador.